sábado, agosto 26, 2006

Una triste historia ...

Siempre quise sentir sus labios junto a los míos...sentir que por momentos éramos un solo cuerpo...
Nuestras bocas se fundían con cada beso, nuestra agitadas respiraciones reflejaban el intenso momento...si parecía que volaba a su lado... parecía que nada a nuestro alrededor nos separaría...
Mirábamos al cielo nocturno por momentos, imaginábamos tantas cosas...sus manos estaban tan frías...pero sus caricias eran a la vez tan cálidas...el verde pasto se mecía suavemente bajo nosotros y parecía que el viento nos elevaba...nos balanceaba y suavemente nos devolvía a esta falsa realidad... él me refugiaba en cada uno de sus abrazos, en cada uno de sus besos...no me importaba lo que venía si él estaba conmigo...
Sus manos eran tan suaves...sus labios tan fuertes ... su voz susurraba promesas que no eran de verdad... sólo susurraba palabras que yo quería oír ... pero su mirada era el mas puro reflejo de pasión, reflejaba que algo dentro de él sí estaba pasando ... intentaba no pensar mucho ... me rendí a sus besos, a sus palabras ... a sus caricias ... a sus promesas ...
En cada beso nos fundíamos como uno solo, en cada uno de ellos él se llevaba una parte de mí ... “ nos besamos tantas veces bajo el cielo infinito...” esa noche fue una de las mas bellas que jamás he vivido, pero nunca tuve la conciencia que eso sólo iba a quedar ahí ...
Me prometió no irse...prometió darme a diarios sus besos, prometió quedarse por siempre conmigo ... temía que al despertar él ya no estuviese ... Lo abracé para que no se alejara y me dormí en sus brazos...
Al despertar no lo sentí.
Asustada lo busqué, lo llamé y lo lloré....pero no regresó.

Solo con una dulce melodia estuve durante días, la melodia que me hacian recordar su voz ... y, duante la noche, sin darme cuenta, me dormi entre esa melodia ... no recuerdo nada mas. Solo que el sol en mi vida no brillo más.